Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta pájaros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pájaros. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de febrero de 2018

LOS PÁJAROS

En el cañaveral se oyen gorjeos y píos, trinos, zureos, voznos, ululeos y trisos, graznidos, cacareos y cantos. Antes del crepúsculo empiezan a levantar vuelo. Uno, dos, cien; posados en los tejados de las casas, ya son trescientos. Invaden aleros, ventanales y líneas eléctricas. 
En apenas minutos visitan en tropel el pueblo. Miles de pájaros aleteando entre  locales, departamentos y casas. El ataque es feroz y ponen perdido de mierda todo el mobiliario. Ensucian suelos, habitaciones, paredes, cruces, calles, ayuntamiento, estatuas, comisarías. Mierda pura de pájaro.                               Acaban marchando justo cuando cae el sol. 
En el cañaveral un ligero murmullo da paso al sueño. 
Esa noche los asustados habitantes la pasarán limpiando. No entienden que misterio biológico hace que las aves confundan su pueblo con un gran retrete.




lunes, 15 de enero de 2018

PÁJAROS ÁCIDOS

Releo "La conjura de los necios",(releo siempre de ocho y media a nueve menos cuarto am), sentado en la terraza de una cafetería. Hoy una cagada de ave escondida entre el follaje de los gigantescos ficus me encabrona. Joder. Cae justo en el muslo. Blanca, negra y gris, cagada tricolor que inflexiona mi posición delante del café largo humeante arriba de la mesa. El  pájaro es ácido, debe de serlo, porque el excremento crea en segundos una quemazón en el pantalón y la quemazón un agujero diminuto, similar al fósforo candescente. Mierda al cuadrado. Pájaros mutantes sobre la copa de los árboles de las cafeterías que cagan napalm cotidiano. Pájaros con alas de nácar, con plumas de hierro, con vientre decrepitus humeante. ¿Que comen nuestros pájaros de ciudad, pregunto al hilarante protagonista de la novela obligatoria releída, Ignatus Reilly?. 
Me levanto y entro en el bar en cuestión. Abro paso entre la gente que  zampa churros y humos chocolateros. Otro café, cuando pueda, por favor. Miro a la camarera atareada en la máquina y veo un leve, pequeño, minúsculo agujero en su hombro derecho. Cuando llega con el vaso se lo señalo... ¿pájaro o pajarraco?. Ella sonríe.




jueves, 28 de diciembre de 2017

LA METAMORFOSIS


La humedad empapa el cuerpo. El insecto que vive en mí aparece de repente. Kafka lo sabía, Kafka habitaba en su seno, era el mismo y repelente coleóptero que aprisionaba su alma.....
Esa tormenta interior asola el territorio con huracanes violentos. No sabría especificar si arranca toldos y tejados del músculo cardiaco o árboles y sendas sanguíneas, autopistas interiores dolidas.......
 Suena música, prefiero oír jazz tenue mientras el vendaval destroza toda la ciudad- pánico que invento. Dice Kant en su Critica de la razón pura: "dos cosas llenan mi mente con creciente asombro y perplejidad, y con mayor frecuencia e intensidad el pensamiento se concentra en ellas: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí". ¿A qué responden mis leyes morales?, ¿acaso esa norma con mayúsculas no abate a la propia naturaleza?, ¿el caos absoluto, la catástrofe de los vientos machacando la condición de pensador atormentado....?......
Los pájaros invaden la escena. Mucho antes que ambulancias y equipos de socorro. Los pájaros se alimentan de carroña a semejanza de nosotros humanos.... pájaros carroñeros con picos llenos de vísceras, charcutería procedente del desguace......
Y entonces ya, sin más, la metamorfosis anunciada y tantas veces escrita, produce su efecto........




domingo, 17 de diciembre de 2017

INSPIRACIÓN

Uno se convierte en un hombre mayor, de mal carácter y mirada raída a base de golpes. La metamorfosis está servida, somos escaparates de lo que fuimos, larvas, anfibios, peces con agallas, hombres erectos, cimarrones con cápsulas para no escapar otra vez de aquellos perros semejantes de las jaurías.
 Uno no fue así, el destino nos forzó, la mierda de vida, pronombres, preposiciones, jaculatorias, puñales profundos en el corazón y la escápula. La tarde gris abre un rayo amarillo detrás de la fuente.  Recuerdo, (cosas de hombre perro), a Tippi Hedren en "Los pájaros" durante la última escena, cuando catatónica por haber sufrido el ataque de gaviotas carnívoras desvía los ojos al vacío, loca por follarse a Rod Taylor. Con la mano vendada suspira el hombre, tan remilgado y héroe americano, odiando el cardado rubio de su partenaire. Dentro del deportivo huyen junto a madre y cuñadita tonta de pueblo, mientras que un rayo igual al que ahora asoma, ilumina la campiña de grajos, cuervos, faisanes y estorninos feroces, metáfora de la ira evolutiva invertida.... Uno se convierte en un hombre mayor, ausente de la normalidad, excéntrico, buscador de hormigas y mantis religiosas. Uno, sin ningún pero, sólo busca el camino salvaje.