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miércoles, 20 de diciembre de 2017

CORAZONES

Dentro del útero nuestro principio de corazón es el mismo que el de cualquier gusano. Muta a corazón de pez, más tarde anfibio y reptil, para, sin más, convertirse en corazón de persona y de cerdo. Los dos son idénticos, músculos perfectos de bombeo, tira fibrilar enrollada sobre sí misma helicoidalmente. Entre un gusano y un cerdo la evolución ha querido desviarnos por senderos antónimos, de todos modos, como pueden sospechar, el interior de los seres no difiere mucho. Conozco a algunos y algunas que son auténticos gusanos, reptadores, procesionarios, babosos. Otros otras, ustedes lo saben bien, tienen corazón de pez, cerebro de pez y cara de atún, y los más, reptan entre dos aguas o se llevan perfectamente con porqueros, acostumbrados como están a dormitar en pesebres de inmundicias. Dentro del útero todo es relativo, universo definido y exacto de proteínas, vitaminas o elementos químicos que definirán quienes somos, a donde vamos y que malísima gente seremos. Mi corazón de cerdo, antes gusano, está herido de guerra. Una flecha rota de sioux combativo se clavó en el lateral. Por eso. 


martes, 19 de diciembre de 2017

BORRACHAS Y BORRACHOS

Mientras fumo un cigarro (volutas azules ascienden a los cielos del techo), dos moscas se entretienen en el círculo de lúpulo que ha dejado una cerveza en la mesa del bar. Borrachos y borrachas confirman la noche. El ocio consagrado a Dionisos, vigilante del ocio. En el mundo de las borrachas mucha minifalda y pantalón ajustado, mucho carmín y mucho labio sin perfilar…. Los labios de las borrachas saben a alcohol caro pagado por los borrachos. Y por las borrachas besuqueadas.
Llueve  en la ciudad, un chaparrón extemporáneo, no por las fechas, sí por el meteoro, ajeno al cardumen que se mueve por doquier. ¿Detrás de las borrachas solo frustraciones?, ¿detrás de los borrachos sólo borrachas con frustraciones, ¿detrás de las frustraciones sólo borrachos?... ¿y detrás?... ¿acaso tortugas filosóficas reivindicando el orden epicúreo de la noche troglodita capaz de fagocitar versos y palabras vanas?.....¿Qué coño hago aquí viendo beodos y beodas, que  hago aquí mirando a dos moscas libar el azúcar del lúpulo?. Las muy listas aguantan el chaparrón que ya tapona  imbornales. Fumo, sí, ya lo he dicho, cigarrillo malo al ritmo de la masa. Corderos de matadero cotidiano, idiotas presentes y futuros. Policías y barrenderos controlan suciedades y vómitos, manos y culos, palabras llenas de baba maloliente. Huele a orín bajo la lluvia, a escíbalos desparramados.
 Moscas libidinosas mordisquean glucosa seca. Me parecen más interesantes que la mentira y el teatro falsario que contemplo en este escenario. Fumo, sí. Espero, me mojo bajo el diluvio universal que parecía cernirse alrededor, mero espejismo espanta intelectos. Baco emana iracundia y palabras desarmadas. Bacantes, ménades, tíades, basárides, cerveza y vino tinto, animales salvajes sueltos bajo los soportales. Parezco Sileno montado en un asno en la retaguardia del cortejo. Tal vez mi carácter grotesco despierte burlas en los espectadores……..
¿Porqué corren frenéticos los borrachos y las borrachas unos tras otros?.... En el camino mojado cien mil urracas degolladas en honor al dios yacen olvidadas. Llueve, la tormenta imperfecta arrecia. La mentira también.


ZOOPATÍAS

Conocí a señora Asno el otro día. Me ha venido a la cabeza el vago recuerdo de su aspecto tintado. Tal vez este color naranja que inunda la ciudad me puso pensativo. Señora Asno es como muchísimas otras: pollino, jamelgo, cuatralba relinchadora. Tiene crines azabaches pintadas con una brocha enorme de tocador cargado de cosméticos. Y ligero porte adecentado por los tocados, gualdrapa cara de fino paño. He conocido a muchas Asno en mi vida. Y señores Asno, por supuesto. La línea parental de todos determina la especie. Pero hacía mucho que no hablaba con ningún espécimen. Ahora, tiempos modernos de rotondas, híbridos y disco bares, proliferan otras damas por doquier. Señoras Gata, señoras Perro, señoras Cabeza de Pez, (alta cualidad de progenie y abundancias), señores Macaco….. , Hipopótamos, y así toda una gama biodiversa y biodigerible.
Asno no le gustan los gorriones. La vi dando coces en el suelo. De haber podido, estoy seguro que los habría ensartado en un mondadientes de madera noble. Y habría enviado el cuerpo del ave a disecar. Porque a la señora Asno le gustan los palillos del suelo, los veladores dónde despotricar, las tiendas excelentes, los paseos interminables por hipódromos de consumo compulsivo. Una excepción hace que se moleste muchísimo:  los menesterosos envueltos en celofán de moscas verdes que piden en las grandes avenidas. En cada esquina de la urbe, sacos de moscas empaquetan a un pedigüeño. De buenas ganas, madame Asno pasaría del relincho al galope delante de tanto paquete inservible. Dos pobres por metro cuadrado es demasiado para ella.
Conozco a muchas familias de postín en el zoo. Nobles y bien cuidados los equinos (rama antropológica) comen alfalfa en las terrazas enseñando lo masticado, la encía llena de paja machacada, perdigones atropellados al hablar. Y beben. Como los señores Pez, pero con mayor insistencia.
La mañana, pues, se abre en canal. Ruido de transeúntes, muchos dispuestos a pasar el fronterín y adentrase en la jungla. ¿Qué hará a estas horas la cuadrúpeda?. ¿Lavará su dentadura con fino potingue?, ¿mirará su cara, acaso su cuerpo privilegiado de orondas lorzas?, ¿se sentirá la dueña del corral ante tanta familia Macaca, Colibrí, Pantera?, ¿agradecerá los servicios que presta el estado con tanta atención a los Asno? (alta alcurnia de pesebre).
En realidad no me importa mucho, el espectáculo está servido y don Sol ya ilumina sendas y veredas. Sin más, después de éstas letras, fumo un pitillo de hierbabuena y recojo mi celofán lleno de moscas verdes. Desde una esquina, la mía de siempre (orín y vómitos de borrachos), extiendo una mano y contemplo a los seres que deambulan alrededor. Los- las Asno aún descansan en sus cuadras.

DE CUANDO FRANCO COGÍA LA ESCOPETA

Descubro  una foto magnífica de Eduardo Matos. En ella Francisco Franco posa en medio de la campiña de la Encomienda de Mudela, en Ciudad Real. Alzado con su gorra y chubasquero le rodean perfectamente alineadas 4.601 perdices abatidas. 4.601 perdices que hicieron las delicias del dictadorzuelo y sus acompañantes, Eduardo Aznar, Fernando Finat, Cristóbal Martínez Bordiú, Alejandro Torrejón, José Ramón Mora Figueroa, el conde de Teba, Aurelio Segovia y Mora, y Fernando Terry. Oligarcas lameculos del régimen  compartiendo días de vino, sangre y gloria con el caudillo. La hazaña ilustrada tuvo lugar el día 18 de Octubre de 1959. Ya digo que la foto es algo más que una simple instantánea, Franco en posición firme rodeado de aves muertas. Miles de aves muertas, gozada terrible para la cohorte.
 Es significativa la escena, el encinar inclinado a su espalda y algún peón metido de refilón en el plano, tal vez por orden del mismo general, después de haber ordenado perfectamente los cadáveres en el tableau. Todo el orden de un régimen detrás del tono gris del fotograma. La sangre coagulada de las perdices, el día nublado, las calderas hirviendo agua y el pim pam pum de los cazadores. Caza abominable, ministros, presidentes, reyes, jefes de gobiernos, funcionarios, empresarios, obispos, peluqueros, policías, militares. Todos alrededor de la escopeta, del animal silvestre o criado, del coto o la veda, de la muerte en forma de perdigón y posta. Franco y sus escopetas. Un séquito repugnante pendiente  que todo fuera bien. Terminar cacerías para firmar penas de muerte,(«garrote y prensa», apostillaba los enterados a las sentencias que constantemente le presentaban), pasar del aire de las zarzas al paredón y las fosas comunes. De la perdiz asustada a la represión macabra. Franco y los suyos, siempre de caza. Aún de caza.



ALARGADORES DE PENE

Me llama la atención un anuncio en las hojas de un diario de tirada nacional. Alargue su pene. Sin operaciones ni torturas. Con penislarguis obtendrá el tamaño ideal para satisfacer a su pareja. Vaya. Penislarguis. Un estirador de polla. Algo completamente acientífico y extravagante. Un auténtico camelo, claro. El asunto podría parecer irrelevante, pero tiene su intringulis. Primero el mito de la polla larga. ¿Es necesario tener un pene de dimensiones estratosféricas o ambicioso para satisfacer a la pareja?. En caso afirmativo, por ejemplo, ¿es sinónimo de calidad?. ¿Es mejor ancha que larga, larga que ancha?. ¿Existe vida más allá del pene?.  
En cuestión de falos, el patriarcado machista occidental ha establecido escalafones, leyendas e historietas claramente definidas. Recuerdo, sin embargo, una gran obra literaria que reflexiona con ironía cáustica al respecto. "Lo mío y yo", novela de Alberto Moravia. El mundo visto desde la perspectiva del miembro del autor. ¡Ah, la falocracia!. Eterna quimera: alargamiento del miembro viril sea a base de estiradores o de química, cumpliendo el viejo sueño machista de la tercera pierna. Repito: Tener un abultado aparato: ¿es sinónimo de inteligencia, de buen amor, de buena coyunda?. El sueño de las pollas enormes alimenta el espíritu porno del fin de semana financiando a su vez al periódico de marras... pero piensen... ¿que encierra el subconsciente de la verga gigante?.



EL PORQUÉ DE ALGUNAS SUPERSTICIONES

Una educación cientifista- racionalista ha hecho que me dote de salvavidas reflexivos en torno a todas las formas supersticiosas del comportamiento, incluyendo, por supuesto, a las religiones. Me trae a este folio virtual un tema mucho más dúctil, didáctico si quieren, y desenfadado: comentarles el origen histórico de muchas de esas manías convertidas y transmitidas a lo largo de los siglos por la incultura y el desconocimiento, (que es lo mismo pero no es igual). Decir que la incultura y desconocimiento no son valores etéreos sino inducidos. Reyes, Estados, papados, e Iglesias mantuvieron a lo largo de la historia su estatus merced al poder de la manipulación del porqué de las cosas... Aquí les adelanto una serie de porqués: (continuará)
1. Un gato negro que camina hacia ti o que se cruza en tu camino
MALA SUERTE: Aunque en Egipto se creía que el gato era la reencarnación de los dioses, siglos después, la Iglesia Católica lo consideró como la reencarnación del diablo, por lo que eran quemados. El negro se identificaba con el diablo por ser el color de la noche. En casi toda Europa y en Norteamérica se cree que un gato negro trae mala suerte si se aleja de ti, pero buena suerte si camina hacia ti. 
2. Colgar una herradura detrás de la puerta 
BUENA SUERTE: Según los griegos, el hierro -en forma de media luna- protegía de los hechizos, así que la herradura colocada en la puerta impedía la entrada de las brujas y del mal. Tradicionalmente se creía que las herraduras otorgaban más suerte eran las de los borricos, porque tienen siete agujeros, un número mágico por excelencia. 
3. Un cuadro torcido o que cae de la pared donde está colgado 
MALA SUERTE: Esta idea tiene su origen en la Grecia clásica, donde se creía que si el retrato de un monarca o una celebridad caía al suelo sufriendo serios daños significaba que iba a morir en poco tiempo. 
4. Escupir 
BUENA SUERTE: Se cree que escupir evita males. Plinio dejó escrito en su historia natural: "es sorprendente, aunque fácilmente comprobable, que si alguien ha sido golpeado y se escupe enseguida en la palma de la mano del agresor, el dolor de la víctima se alivia al momento. Algunos incrementan la fuerza de sus golpes escupiendo en sus manos antes de realizar cualquier esfuerzo". Se dice también que con esa fuerza se podía golpear mejor al Diablo. 
5. Encender tres cigarrillos con la misma cerilla 
MALA SUERTE: Se cree que en una guerra -no se sabe con precisión cual, y en ocasiones se habla de la Primera Guerra Mundial, en otras de la Guerra Civil Española...- tres soldados encendieron sus cigarrillos con la misma cerilla y el enemigo vio la llama del primero, apuntó en la del segundo y disparó sobre el tercero. 
6. Poner un sombrero sobre la cama 
MALA SUERTE: Poner un sombrero encima de la cama es presagio, en España e Italia, de que algo malo va a ocurrir. Esta superstición tiene otro significado: que se te quedará la mente en blanco. Esta creencia viene probablemente del simbolismo del sombrero, que representa la cabeza y los pensamientos y es símbolo de identificación personal. 
7. Derramar la sal 
MALA SUERTE: Su origen data del año 3.500 a.C. Ya entonces se creía que la sal era incorruptible, razón por la cual se convirtió en símbolo de amistad. De ahí la creencia de que si se tira, la amistad se romperá. Para contrarrestar ese supuesto efecto maldito, se debe echar una pizca de la sal derramada sobre el hombro izquierdo. 
8. Romper un espejo 
MALA SUERTE: Se dice que ocasiona siete años de maldición. El espejo era un elemento mágico de adivinación, por lo que si se rompía, era para no mostrar una imagen aterradora del futuro. Siete años es el tiempo que, supuestamente, tardaba en renovarse un cuerpo. 
9. Apagar las velas de un soplido 
BUENA SUERTE: Fue en la Baja Edad Media alemana donde surgió la idea de colocar en las tartas de cumpleaños tantas velas como años cumplían los niños más una. Para dejar atrás los años cumplidos y pasar a los siguientes, se debían apagar todas las velas de un solo soplido. 
10. Decir "Jesús" o "Salud" cuando alguien estornuda 
BUENA SUERTE: Se debe a que el estornudo era el principio de muy diversas enfermedades y por eso se pedía a Dios que apartase el peligro de cualquier infección. También se dice que era para evitar que entrara el demonio a través de la boca. 
11. Encontrar un trébol de cuatro hojas 
BUENA SUERTE: Es un símbolo sagrado para los druidas de las Islas Británicas, que ya en el año 200 a.C. pensaban que con él se podía ver a los demonios. Según la leyenda, cuando Eva fue expulsada del Paraíso se llevo un trébol de cuatro hojas; por eso, desde entonces, se cree que da suerte. 
12. Llevar una pata de conejo 
BUENA SUERTE: Su origen está en la antigua creencia de que cada pueblo descendía de un animal, que no podía ser cazado ni comido. Seguramente, los celtas nos trajeron la creencia de que el nuestro era el conejo. Seis siglos antes de Cristo ya era utilizada como amuleto para alejar el mal. Además, la pata de conejo era también un símbolo fálico capaz de hacer fértiles a las mujeres. 
13. Pasar debajo de una escalera 
MALA SUERTE: Es por el triágulo que forma ésta con la pared. Antiguamente se pensaba que todos los triángulos eran un símbolo sagrado, tanto las pirámides como la trilogía de la Santísima Trinidad y, por lo tanto, era un sacrilegio pasar bajo ese arco. Se cree que, una vez que se había pasado, el mal se conjuraba cruzando los dedos, escupiendo una vez bajo la escalera o tres veces después de cruzarla. También se relaciona esta superstición con el patíbulo: siempre había que usar una escalera de mano para colocar la soga y también para retirar el cadáver: la muerte y la escalera iban siempre muy unidas. Otra creencia proviene de los cuadros de la crucifixión, en los cuales figuraba una escalera bajo la cual Lucifer veía con furia cómo Jesús moría para salvar a la humanidad. De ahí la costumbre de santiguarse para preservarse de las furias del Diablo o ahuyentar el peligro. 
14. Colocar el pan boca abajo en la mesa o dejarlo caer al suelo 
MALA SUERTE: El pan es un alimento básico. Por ello han sido varias las supersticiones que ha generado en su forma de hacerlo, cortarlo, comerlo y ofrecérselo a los demás. Ponerlo boca abajo se supone que traerá mala suerte por tratarse en realidad de una ofensa al cuerpo de Cristo; asimismo, cuando se caiga al suelo es costumbre besarlo y hacer tres cruces para alejar las desgracias. 
15. Derramar el vino 
MALA SUERTE: Cuando viertes el vino en la mesa debes aplicarte en seguida un poco del mismo sobre la frente para atraer la buena suerte; si se trata de champán tienes que tocarlo entonces con la punta de los dedos y dártelo sobre el lóbulo de la oreja para conseguir una felicidad eterna. La causa de esta creencia puede ser que el inicio del feto es el lóbulo de la oreja. Por ese motivo, al empaparlo en champán estás deseando que tu vida se vea rodeada de toda clase de felicidad y dicha. Esta bebida espumosa también se suele romper contra los barcos en su botadura para desearles con este gesto buena suerte en su travesía. 
16. Dejar las tijeras abiertas 
MALA SUERTE: Este instrumento debe permanecer cerrado mientras no se usa porque atrae la mala suerte. Si se cae al suelo y queda con las puntas abiertas apuntando hacia ti, recógelo y echa sal por encima del hombro izquierdo para ahuyentar los malos espíritus. En Grecia se creía que la moira Atropos cortaba con las tijeras el hilo de la vida, así que de alguna forma los objetos cortantes dirigen el destino y son símbolo de muerte repentina. 
17. Tocar madera 
BUENA SUERTE: Un posible origen tiene que ver con los trozos que se conservaron de la Santa Cruz. Otro, proviene de Estados Unidos, donde hace 4.000 años los indios veneraban al roble como la morada de los dioses. Este material simboliza también la protección maternal y aleja el peligro. 
18. Poner la cama con los pies hacia la puerta 
MALA SUERTE: Viene del dicho popular: "los muertos salen siempre de la casa con los pies por delante". 
19. Empezar el día con el pie izquierdo 
MALA SUERTE: Ya Petronio aludía en el "Satiricón" a la mala suerte de entrar en un lugar con el pie izquierdo. En España puede tener su origen en la tradición celta y en el movimiento solar, siempre hacia la derecha. El efecto negativo se elimina al santiguarse tres veces. 
20. Martes y 13 
MALA SUERTE: La maldición del número trece tiene su origen en la última cena de Jesucristo con los doce apóstoles, en la que fue delatado. 
Se cree que si se sientan a comer trece personas en una misma mesa, una de ellas morirá antes de un año. 
El día de la semana varía: en España, México y Grecia se teme al martes y trece; y en los países anglosajones al viernes y trece, porque en viernes fue crucificado Jesús.

SABER LATÍN

Espera, gira a la derecha, así. Mójate los labios, eso es. Quieta...bravo, ahora doblada, en pompa. Estupendo. ¡Ventilador,  vigilen el ventilador!. Siéntate.. eso es....Vale, stop... diez minutos de descanso.
 La chica salta del escenario blanco acartonado. Joder, mierda de tanga.  Aprieta y le hace daño ... aquí, en la derecha. Bebe zumo, aunque está desfallecida por hambre. Me comería una vaca. Si quieres te invito luego a cenar, le digo. Imposible, imposible.

 He acudido a una sesión fotográfica por casualidad. Son tres las modelos pero Sigrid es valiente y comunicativa. Me licencié en Filología hispànica hace tres años, comenta. Me interesa el latín y el griego, la docencia. Esto de las pasarelas y las sesiones... hum, fue casual, aunque reconozco que engancha. Y se gana dinero, mucho si se trabaja bien. Pero es duro, fíjate.... me ha dejado marca roja en la nalga. Un maquillador acude y cubre de pasta color carne una rozadura al lado de la raja del culo. 
¿Y tù? ¿que pintas aquí con esa barba y esa barriga y esa mueca de estudiarlo todo?. Pues eso, estudiarlo... soy amigo del fotógrafo y necesito ideas para un guión. ¿Te dedicas al cine?. Oh, no, qué va, sólo practico, más bien amago,  escribo. Me caes bien. Gracias, igualmente. Sigrid sube al escenario y se sienta enseñando las larguísimas piernas desnudas. No se porqué pero la imagino así tal cual con cabeza de pollo. Comienzan los flashes y las poses. Tomo nota en mi libreta roja: una chica con muslos brillantes y una raja de culo gigante, cacareaba encima del estrado: rosa-rosae, rosam-rosas, rosae- rosarum, rosae-rosis, rosa-rosis.

domingo, 17 de diciembre de 2017

CONTAMINADOS

A despropósito de las nubes turbias que envuelven las megaciudades, recuerdo un cuento de Boris Vian donde una niebla espesa acababa apropiándose de la urbe y a todos, a todos, les entraban deseos terribles de follar. Concupiscencias incontroladas, unos con unas y otras con aquellos, esa niebla era la antítesis de la de King, donde monstruos surgidos del meteoro intentaban devorar a los supervivientes de un pueblo, encerrados, como nó, en un supermercado. La niebla, (boira en catalán, palabra auténticamente maravillosa) es recurrente, sobre todo porque nos impide ver, dotando esa ceguera extranormal de inquietantes sombras. 
Los niveles de mercurio, dióxido o azufre se disipan en la suculenta nube que en forma de globo intoxica a los ciudadanos. Es una nube originada por la mierda, originadora a su vez de enfermedades de mierda. La naturaleza de la excrecencia es el hombre, en singular, rey de la creación, aunque digan que las vacas contribuyen con su metano al envenenamiento. Autos, humos, vertidos, quemados, industrias, venenos. No es de extrañar que cualquier habitante del centro mesetario, al llegar a estas bajas latitudes y ver la mar, oh la mar, mee residuos sólidos de la impresión. Que en poco haya que andar con mascarillas anti contaminación, o máscaras antigases, o caretas anti estrés es cosa sabida.      De momento, a pesar de los miles de intentos por joder la marrana, uno contempla una bandada de gaviotas y patos comiendo en el remanso de la marea que viene, plácida, pulsada. El olor a salitre empapa pulmones curándolos, igual que se cura la melva en los barcos. Comento: las gaviotas se están dando un festín, debe de haber mucho pescado. No, contesta un señor bajito con chándal, están comiendo mierda arrojada desde el puerto. Una niebla ligera empieza a asomar. 


INSPIRACIÓN

Uno se convierte en un hombre mayor, de mal carácter y mirada raída a base de golpes. La metamorfosis está servida, somos escaparates de lo que fuimos, larvas, anfibios, peces con agallas, hombres erectos, cimarrones con cápsulas para no escapar otra vez de aquellos perros semejantes de las jaurías.
 Uno no fue así, el destino nos forzó, la mierda de vida, pronombres, preposiciones, jaculatorias, puñales profundos en el corazón y la escápula. La tarde gris abre un rayo amarillo detrás de la fuente.  Recuerdo, (cosas de hombre perro), a Tippi Hedren en "Los pájaros" durante la última escena, cuando catatónica por haber sufrido el ataque de gaviotas carnívoras desvía los ojos al vacío, loca por follarse a Rod Taylor. Con la mano vendada suspira el hombre, tan remilgado y héroe americano, odiando el cardado rubio de su partenaire. Dentro del deportivo huyen junto a madre y cuñadita tonta de pueblo, mientras que un rayo igual al que ahora asoma, ilumina la campiña de grajos, cuervos, faisanes y estorninos feroces, metáfora de la ira evolutiva invertida.... Uno se convierte en un hombre mayor, ausente de la normalidad, excéntrico, buscador de hormigas y mantis religiosas. Uno, sin ningún pero, sólo busca el camino salvaje.


EL FIN DE CURKUS, "EL CARNICERO DE RIGA"

La calle Cartagena està situada en el tranquilo barrio residencial de Carrasco, en Montevideo. Es una calle tranquila, sin mucho tránsito. El 6 de Marzo de 1965 un coche patrulla de la policía paraba frente a una vivienda de la llamada Casa Cubertini. Como nadie respondía a sus llamadas, decidieron forzar una de las ventanas y pasar al interior. El fuerte olor había alarmado a algunos vecinos. Los agentes se tapaban las narices con pañuelos. A unos metros de la puerta de acceso, un baúl con refuerzos de madera y tres candados cerrados. Por abajo, una gran mancha de sangre seca ensuciaba el suelo. El zumbido de las moscas advertía que dentro del cofre, un cadáver en estado de descomposición, permanecía envuelto en plástico con la boca abierta. Sobre su pecho una nota manuscrita: "Veredicto: considerando la gravedad de los crímenes de HERBERT CURKUS y su responsabilidad en el asesinato de 30.000 hombres, y considerando la terrible crueldad mostrada, nosotros condenamos al susodicho CURKUS a muerte. Fué ejecutado el 23 de febrero de 1965 por Aquellos que nunca olvidan".
....... el año 1941 el ejército alemán entró en los países bálticos dentro de la llamada operación Barbarroja. Herbert se unió a los Einsatzgruppen de las SS, escuadrones de la muerte encargados de la liquidación de todos los judíos de Europa. Al poco tiempo ya se había ganado el respeto de sus superiores. Su crueldad llegó a ser extrema. Participó en la ejecución de niños en el bosque de Rumbula bailando sobre sus tumbas, y en la aniquilación de más de 30.000 judíos del gueto de Riga. Eso le hizo ganarse el sobrenombre de "El carnicero de Riga". Curkus, letón psicótico, trabajó con Viktor Arjas, otro majareta obsesionado con matar. Formaron un grupo conocido como la "Banda Arjaas", haciéndose famosos, claro está, por su brutalidad incompasiva. Aficiones como la de detener a mujeres jóvenes y obligarlas a correr en medio de la calle mientras les disparaban o el expolio a las familias acaudaladas eran práctica común.       
El caso es que, curiosamente fue su amigo Arjas quién puso sobre la pista al Mossad sobre el paradero de "El carnicero". En principio engañado por agentes israelíes que se hicieron pasar por periodistas interesados en oír sus hazañas. Urkus andaba por Brasil. Odessa le había puesto un nombre nuevo y una nueva personalidad. Esto último no era del todo cierto. Ni siquiera se había molestado en cambiar de nombre. Vivía en Sao Paulo en Interlagos, con su familia, dedicado al alquiler de barcos e hidroaviones en la playa. Desde allí, había decidido fijar su residencia en Montevideo, aparentemente un sitio más tranquilo.  Pero lo que Urkus no sabía es que tenía los días contados. Anton Kuzele, kasta del Mossad, unidad de asesinos del espionaje israelí, había sido puesto al mando de la operación. Y fijaron el campamento base en Buenos Aires. Desde allí el salto a Montevideo. El 10 de Febrero del 65 arribaron al lujoso hotel Nogaro. En el "equipo" había dos verdaderos especialistas, Yoav y Ariech. Uno podía partir el cuello en plena calle delante de la multitud sin delatarse, con el empleo de sólo dos dedos. Otro era un experto tirador con firma: un disparo en el ojo. El 23 de febrero siguieron hasta su casa a Curkus. Cuando aparcó su Volkswagen negro fue empujado a la vivienda. Un cable de acero alrededor del cuello y dos disparos con silenciador pusieron punto y final.
Vaciaron sus bolsillos y depositaron los objetos en una bolsa. Un pasaporte brasileño número 27999 expedido el 2 de febrero de 1965, unas gafas con un cristal roto y una pistola Beretta 6`35 mm, modelo 950 y con número de registro B78137. Seguidamente el cuerpo de Curkus acabó en el interior de un baúl con tres candados y una nota manuscrita en el pecho.     El olor a cadaverina alertó a los vecinos. Los policías tapaban sus narices con un pañuelo. Olor a nazi descompuesto.